Me acaricias y me acurruco entre tus brazos,
pidiendo que el tiempo se detenga en ti
Esperando que tus brazos desnuden mis miedos
y seguro en tu seno poderme dormir.
Y me quedo en tu ojos y en tus sonrosadas mejillas,
jugando al misterio de escudriñar tu pensar
enredado en tu sonrisa que embellece mi existir
atrapado de pasados, anhelando eternidad.
Eres el sueño blanco que no deja de volver,
eres el mar infinito que me hace retroceder,
embriagado de tus labios
con tu cuerpo al amanecer.
Te deseo cual imposible que busco alcanzar,
inquieto hasta no fundirme en tu aroma de amor,
en esta locura crepuscular tan joven
que es como saeta que apunta al corazón.
Y no te escucho pues me pierdo en tu presencia
absorto en tu silueta el tiempo se detiene
y contemplo la maravilla que el arquitecto construyó
en el inicio de todo en tu belleza pensó.
Y te amo, aunque no sepas en qué medida te voy amando,
repitiendo tu nombre cual rosario en mis labios
cuando en cada espacio aparece tu nombre
y lo grito en cada esquina y lo escucho en cada radio.
Te amo, aunque no lo sepas,
me quedo en tus ojos, aunque tiemble por dentro,
aunque todo te olvide, yo te recuerdo
aunque todo vaya en contra, yo tu rostro contemplo