jueves, 22 de marzo de 2018

Cansancio y desilución

Me siento cansado, quiero huir,
las ganas me faltan, me olvidé de sonreir,
ya no suspiro, apenas camino
no encuentro la senda, no creo en el destino.
Me atrapa la soledad de este existir
que clama compañía más que cualquier placer
sombría como la noche tras la niebla de la ciudad
se recubre mi alma acongojada en soledad.

Ayer, ¿dónde se perdió el ayer?
sobre el tenue relámpago de la temeridad
ayer, se acabó el pasado
se acabaron las ganas de seguir tiempo atrás.
Ayer estabas como yo lo estoy aqui
tendida entre mis brazos como tendida está la flor
acariciando mis mejillas a la luz del sol
tus ojos brillaban y encontramos el amor.
Hoy, vives a oscuras en mi olvido,
tratando de salir en las madrugadas frias
que me despiertan acurrucadas de melancolía
llorando por aquello que tal vez ha sido.

Ayer, enamorada, hoy acongojada
perdida entre las nubes de la locura extrema
allá donde presas se ven aprisionadas
entre el paisaje de una noche serena.

De tanto pensar en ti, me canso y desdibujo
tu nombre en la arena de este helado invierno
atado a los pasados, muertos de cariño
como dados por un extraño embrujo
De tanto pensar en ti se me van los años
como crece el rostro de este nuestro niño
que escriben poesias por no disparar revólver
que enseñan la sangre para no cantar miserias.

Cansado, agobiado, desilusionado de mi mismo
de aquellos que alguna vez dijeron que te amaban
y que al dar vuelta la espalda te apuñalan
en vil cobardia, propia de los farsantes.
Que te dicen que aún te quieren
y que hacen arder infiernos, no pudiendolos controlar
que esconden sus rostros porque le tienen miedo
a dar la cara, a enfrentar la realidad.
Aquellos que lloran llantos invisibles
aquellos que desgarran vidas aturdidas
que se avalanzan sobre las veredas
de aquello que es todo imposible.

¿Donde Dios oculta a los cobardes?
¿dónde se esconden los que persiguen?
prefiero callar y soportar la rabia
y esperar la justicia de aquel que solamente ama.


En el umbral


Hoy me detengo en el umbral de la existencia
Que susurra despedidas y silencios
Que mezclados con dolor se van acabando
Tras las sonrisas de los que amo y que ya no estarán.

En este espacio vacío de palabras, se anudan recuerdos,
De los que ya no me dirán y no me mirarán
Debo decir que he vivido lo que he querido
Y muchas veces he vuelto la mirada atrás para volver a comenzar.

Hoy que estoy en el umbral de lo que ya no será,
Reconozco que me he equivocado y que he herido a muchos sin querer,
He soñado un mundo nuevo y he construido muchos sueños inconclusos
Pero no me arrepiento de la poesía que alguna vez escribí.

Hoy que las lágrimas bordean mis mejillas en el momento de la partida
Debo escribir que nunca han muerto mis ilusiones y siempre supe que había más
Que aquello que mis ojos pudieran tal vez una mañana vislumbrar
Hoy que se acerca el momento de la despedida
Tengo que clamar que los que amo se queden en paz.

He sido esposo,  hijo y amante. Y que unos hijos han colmado de felicidad
Los días de mi existencia que ya comienzan a extinguirse
He tratado de ser hombre para poder encontrarme con Dios
Y he reclamado del altísimo que me mostrara la calma en momentos de dificultad.

Hoy que ya debo marchar lejos de este pasar, cuando ya nadie pueda saber si estaré
Debo dejar como legado un par de escritos y una familia que llora mi partida,
He dejado el deseo de la filosofía que se abalanzó sobre mis pensamientos
Y he construido en mi alma las virtudes que difícil se me hizo practicar.

Y debo pedir perdón a aquellos que he hecho llorar y debo perdonar a aquellos
Que en amargura total me han hecho llorar.
Debo agradecer a los que me enseñaron el camino y a los que me lo ocultaron no sé por qué razón
Debo decir a los amigos que es difícil decir adiós
Aún cuando el adiós sea algo que todos tendrán que decir.

Vivir del pasado


Vivir del pasado para poder soportar el presente,
Aterrado de lo que acontece y de lo que no será.
Vivir esperando que vuelva lo que no vuelve
Vivir esperando lo que nunca vendrá.

Vivir esperando que amanezca para evitar dormir,
Y luego dormido esperar que amanezca para perderme
Vivir en el agujero de los pasos equivocados
En el extraño mundo de los ignorados.

Vivir la gloria de los muertos aún en vida
De los acallados a fuerza y sin violencia detonada,
Aturdido en el pasado lleno de miradas ajenas
Envuelto en ilusiones pasajeras.

Y hoy tú me escribes,
Me escribes desde el pasado que creía olvidado.
Me escribes desde el púlpito del dolor amargo del sueño,
Me escribes desde el lugar amado.

Hoy escribes desde el pasado ignorado,
Y  vuelvo a vivir de cara a lo caminado y no logro entender
Porque apareces cuando apareces
Si ya no quiero que vuelvas del pasado.

¿Qué queda de una amistad?



¿Qué queda de una amistad?
acaso solamente el recuerdo?
¿Puede quedar algo más
que una lágrima y un adiós?

¿Puede el tiempo y la distancia
seguir manteniendo tu frescor?
¿Acaso el alma puede diluir tu rostro
tu ternura, tu sonrisa, tu calor?

¿Si acaso el cigarrillo que consumo
me puede devolver tu presencia?
Y la amistad que a tropiezos logramos conseguir
dime, vida, si seguirá en tu ausencia?

Dime, Vida, ¿Por qué su voz se vuelve silencio?
se vuelve silencio que decido no dar...
Se vuelve pasado...
Se vuelve eternidad.

¿Qué queda de una amistad?
dime, noche, si lo puedes hacer.
una amiga es como el alma
que sin el cuerpo no tiene razón de ser.

¿Y quien me puede devolver tu mirada?
¿Acaso la tierra, el cielo o el mar?
¿Por qué la vida me quita el regalo
que nunca me debió entregar?

Dejaré de preguntar
y me quedaré mirando las estrellas
quizás ellas del cielo infinito
me puedan devolver tu voz.


EL SILENCIO DE LOS AMANTES

  El silencio de los amantes es el peor de los silencios Porque obliga al corazón callar lo que grita Y amarra las palabras que se des...