miércoles, 30 de octubre de 2024

Carta

 

Te escribo estas líneas con mucho temor

Inseguro de tu reacción, he postergado muchas veces su redacción.

He borrado mil veces cada una de las ideas plasmadas

Me he quedado suplicando una humilde oración.

 

Tengo tantas cosas que contarte, tanto tormento acariciado al anochecer

Cuando los grillos parecen gritar tu hermoso nombre

En el monte de la agonía que se desliza por mi ser.

Debo preguntar antes de continuar, si por esas cosas de la intuición

Me has recordado en algún momento, como yo en cada canción.

 

¿sabes? Todo me habla de ti, incluso cuando todo calla en la ciudad,

Cuando intento dormir me despierta esta maldita ansiedad

De susurrarle tu nombre a mi almohada a la que abrazo para seguir,

Invocando a Dios que me devuelva tu mirada, que me ardan tus ojos,

Que me sofoquen tus palabras llenas de misterio y lozanía

Que se haga posible lo imposible, como Moisés al cruzar el mar,

Como desbordan las hojas cada uno de los caminos de otoño

Y como cantan los pajarillos al despuntar el sol.

 

Te escribo, temiendo que puedas pensar, que en estas líneas habrá algo de maldad

Algo de locura, algo de soledad. No hay nada de eso, todo es diáfano, como el cielo azul

Como tu figura acariciando mis recuerdos en los sueños del desván

Como las miradas que silenciosas abordan mil universos

Y entiernecidas por la calma se muestran relucientes

Y nerviosas se cruzan por los espacios de mi mente

Abandonadas de pasión y aturdidas parecen ausentes.

 

Te escribo, ligero de equipaje y apresurando el caminar,

Deslizando en cada palabra millones de deseo de hacerte sentir,

Lo que siento cuando estás frente a mi, disimulando cada mirada

Para que no descubras la luna de tus ojos en mis pupilas,

Y no descuide cada momento para disfrutar de tu fragancia cautivante

Que atrapa la emoción de abrazar imaginariamente tu cuerpo angelical

Y robarte cada uno de los besos que tienes guardado

Por aquellos que no han sabido besarte y te han dejado

Una herida que no puedes cerrar y duele desnudar.

 

¿Sabes? al intentar escribirte esta carta han nacido tantos poemas,

Que han adelantado los sentimientos que brotan por ti

En ellos te grito de muchas formas lo que quiero gritar aquí

Por eso te los regalo para que algún día los puedas leer.

Disculpa por idealizar cada uno de los espacios de tu piel,

Por atreverme a decirte que eres mi dulce de miel

Y que no renunciaré a nada por él.

Te escribo, porque mirar tus fotos me alimenta el espíritu

Atrae mis energías y ahuyenta mis pesares.

Acrecienta mil necesidades y acerca tu figura como una luz

Que resplandece en cada camino que atravieso descalzo

En cada esquina que despunta el atardecer.

Cuando cada vez que suena el celular, me gustaría que fueras tú.

y derrotado abandono la erjo en la agonía

de que no sepas tantas cosas que acumulo en cada paso,

y se guardan en los silencios que abrumado me hacen atravesar

los pasillos de tu distancia y las locuras de este amor

que, por no decírtelas, se las digo a las olas

en la soledad absoluta que sólo rompe el pasar del viento

y me quedo en el tiempo que me trae tu rostro de niña,

que recrea cada instante, porque de eso hemos sido,

tal como dijo aquel amante que del amor se ha teñido,

que el amor es tan corto y tan largo el olvido.

 

Tal vez sea necesario decir

Que en mis sueños siempre te encuentro

Adornando mis pesadillas y agigantando mi devaneo

En cada beso que apresuras alcanzarme

En cada hilo de lejanía que aparece

En ellos, la claridad de tus ojos, se vuelve rosa

Se vuelve partícula, se vuelve poesía,

Que me llaman con cada caricia, que me suavizan mis días.

Y murmuran mi nombre y siento que eres mía

por eso cada vez que nos vemos, delirio porque se cumplan

lo que en sueños se han repetido

y en la espera se han vuelto locura.

sábado, 19 de octubre de 2024

Declaración

 

Quiero decirte aquí frente al mar,

Escuchando las olas romper en la arena

Aquello que muchas veces te quise confesar

Que arrastro como pesar y como pena.

 

Intenta no interrumpir porque costará

Las palabras se desordenan al empezar,

Mira cómo tiemblan mis manos

Sudorosas se sienten al avanzar.

 

La tarde está fría yo pensé que habría sol

Perdona tu pelo me inquieta con su color

Y tus mejillas sonrojadas por el sudor

Atraen mi mirada, agitan el corazón.

 

Me imagino que sabrás lo que quiero decirte,

Me he delatado en más de alguna ocasión.

O alguien te ha comentado que me ha visto,

Sigiloso mirarte tras el balcón.

 

Antes de continuar me gustaría explicarte

Que de lo que diré nada es una invención.

Me he detenido en cada sílaba para medirme

Y no causar en ti ninguna objeción.

 

¿Te acuerdas la primera vez que nos conocimos?

Tu mirada recia me hizo disentir

De la propuesta que me hacías

Y que no podíamos consentir.

Estoy nervioso, parece que lo notas

Las palabras no me salen, solo sé titubear,

Quiero esconderme y no hay lugar

Nunca lo ha habido, nunca lo habrá.

 

Te aseguro que temo lo que dirás

No puedo, no quiero, no doy más

A veces me quedo absorto mirándote

Inseguro que me quieras hablar.

 

Sé que hay mucho que nos separa

Yo atardecer, tú mediodía

Sin embargo, en mi hay esperanza

en que serás mi gran alegría.

 

No puedo irme sin que sepas

El motivo por el que estamos aquí

Quiero decirte que me encantas

Que quiero una vida junto a ti

 

Lo que siento por ti es tan inmenso

Como las olas de este mar

Enamorado de su playa y de su horizonte

De sus arenas y de nuestro caminar.

 

Perdona, sé que no dirás nada

Entiendo que te hice sosobrar

Contándote lo que no debía

Y que por siempre debía callar.


 

lunes, 14 de octubre de 2024

Confesión

 I.

Este poema lleva tu nombre

Ese que grito en cada pensamiento y en cada mirada

Ese que abrazo en cada silencio y camino en cada calzada

Ese que amo como el mar ama la playa.

Tu nombre prohibido…

Que al ser pronunciado me alegra cada espera

alarga cada momento y  acerca cada entrega,

ese que se esconde detrás de cada canción

y que busca salir en el espacio de cada encuentro.

Tu nombre es búsqueda, es admirable anonimato,

es habitante en el reino del silencio.

Tu nombre, se vuelve oscuridad a ratos

Cuando maldigo no poder gritarlo a los vientos.

Tu nombre es poesía que enamora en cada verso,

Es barco que me invita a navegar en tu océano.

Es agua para este desierto.

Es caballo donde cabalgo.

Tu nombre es miel para mis labios

Es lluvia para mi tierra reseca

Es locura para mis certezas y certezas para mis locuras.

Tu nombre es pequeño, pero que desborda mi cordura,

Como tú en mis sueños cuando me besas alocadamente.

Y yo te sostengo con mis caricias entre mis brazos.

Quedándome en tus ojos de mirada asesina.

Tu nombre…

Bendito nombre de mujer misteriosa

Que apareces en el horizonte de mis miedos y tormentos

Que alimentas mis esperanzas y das sentido a mis momentos.

Tu nombre es pequeño jardín de azahares y de lirios

Cielos azulados pintados de pasión y de euforia.

Tu nombre acontece a cada instante ante mis ojos,

Y me revela en tu sonrisa la gloria,

Que es amante de sueños prohibidos

De esos que te despiertan acalorados de placer.

Tu nombre es pequeño, es inocencia y rebeldía,

Es conquista y liberación constante

Es motivo, esperanza, es amor cada día

Es horizonte de fines, es pasión culpable.

 

II.

Nunca serás mia, lo sé…

Pero tengo en mi alma aquello tuyo que es mio

No me importa morir de hambre o de frio

Si llevo entre mis labios aquello que soñé.

Fuiste calma en la tormenta,

Fuiste amanecer en mi ocaso,

Fuiste luz cuando iba a tientas,

Fuiste mi mejor retrato.

Aunque nunca sepas este sentimiento

Que idolatra cada uno de tus movimientos

Que te sueña amante y amada a cada instante

Déjame decirte lo que te amo,

Se lo diré cada noche a la luna

Y al sol cuando despunte el alba,

Se lo diré a los caminos y al caminante,

Se lo diré a todo ser que habla.

Le diré que eres de mis sueños fiel compañía,

De mis silencios cómplice amante

Y abrazaré cada universo que te invente

Cuando no pueda gritar tu nombre.

 

III.

Déjame contarte cómo me he enamorado de ti

Cómo apareces en mis sueños cada madrugada

Cómo te has transformado en cada motivo de vida

Cómo tus ojos se han convertido en mi esperanza.

Déjame decirte que los besos que no te he dado

Me alborotan cada vez que estoy frente a ti

Que tu sonrisa  da sentido a mi vida

Que me gustaría fuera vivida junto a ti.

Que te busco en cada pasillo

En la inmensidad de los patios creo encontrarte

Escucho tu voz aún a distancia

y mis latidos cuando te veo venir.

Déjame decirte que me dejo llevar por tu fragancia.

Esa  que orienta mis pasos al llegar,

Esa que te busca y no te encuentra,

Esa que moja mis ojos cuando no estás.

Tan diferente eres al resto,

Caigo anonadado en tu cuerpo celestial,

Quisiera que me tomes y me calmes

Cuando la  desesperación me quiere habitar.

Sé que no serás mia, pero ya lo eres,

Eres la música que jala cada uno de mis huesos,

Eres la diosa que alcanzar no puedo,

Eres la única para mi corazón.

 

 IV.

Si supieras cómo me haces falta,

En la solitaria cama de esta habitación

Cuando a Dios le pido que te cuide,

Cuando a Dios le cuento esta pasión.

Me haces falta cuando me lleno de rabia,

Por no poder decirle a los demás que vivo por ti,

Que miento cada vez que te acercas

Para que no me puedas descubrir.

Este amor que arroja a los infiernos,

que quiere ser delatado y que no lo quiere también

este amor entre mis dedos,

este amor que busca el sol.

Esa contradicción que llevo dentro,

Carcome mis sueños y agrieta mi esperanza,

Entre los dientes acuño tu mirada

Y entre mis labios guardo el deseo de estar en ti.

Si supieras que me haces falta

Hoy quiero decírtelo en este poema de amor

Escrito entre las paredes marcadas por tu ausencia

Entre las lágrimas que descubren mi dolor.

Si algún día lo supieras…

Si algún día saliera de mis aulas

Para decirte sin temores

Que tu nombre ya no olvido

Que tu nombre no olvidaré

Porque quisiera caminar contigo

Desde aquí a la eternidad.


V.-

Pero me detienen tantas cosas,

me detiene lo tarde que llegué

lo gris de mi pasado,

lo estúpido del fin.

Me detiene que no me digas

si sientes algo por mi

si tus miradas sólo son ausencias

que el futuro no está aquí.

Quiero contarte mil cosas

confesarte que me despiertas por las noches

que me hablas de tus proyectos

y me prepraras un café

que me escribes en mil papeles

los sueños que te hice vivir

que me regañas cuando me alejo

que me insistes en dormir.

Que me apagas la luz para amarme,

que me cuentas las historias que no viví

que te acurrucas enamorada

cuando el frio se quiere venir.

que me alimentas de alegría

cuando pensativo me ves en el jardín

cuando cruzas tu mano en mi cintura

y tu sonrisa me despierta al fin.

Cuando pronuncias mi nombre

que en tus labios cobra otro cariz

cuando me dices que me amas

cuando me invitas a salir.


....

Te regalo mi confesión

escrita llegando el anochecer

cuando ya todos duermen

y el poema se vuelve amanecer

Te regalo esta confesión

te escribo, aunque nunca la leerás

perdón por mis miedos

perdón si prefiero callar.



EL SILENCIO DE LOS AMANTES

  El silencio de los amantes es el peor de los silencios Porque obliga al corazón callar lo que grita Y amarra las palabras que se des...