
Ya es tarde y la ciudad duerme como todas las noches
Cada uno va develando sus sueños a la almohada que los acoge sincera
El amanecer traerá más tarde las preocupaciones
Y el llanto oculto tras miles de quimeras.
Y yo escribo, queriendo salir de esta nada que aturde y clama
¿qué será de aquellos que alguna vez fueron y ya no están?
Pero la tristeza no puede opacar las manos que abiertas
Siempre estarán dispuestas a dar.
Y entre ellas, las tuyas amiga de mis secretos,
Que me enseñan a escuchar el canto de los pájaros al sur,
Porque tu voz es azul de primaveras venidas
Y la tregua de este caminar ya sin luz.
Porque la gratuidad de la vida quiso que fueras presente
Entre los ausentes que golpean en ausencia
Porque he querido romper mi silencio
Como si todavía en mi alma brotara la inocencia.
Y tu mirada que cubre el rastro de los pasos dados,
Sobre el futuro incierto que ambos abismamos
¿quién será dueño de las estrellas esta noche?
Dios que calla , no logro entender su silencio.
Y si me acuerdo de ti es por gratitud y cariño,
Porque he aprendido que a los amigos se les debe amar,
Porque has sido regalo que, como a un niño,
Le ha abierto las ganas de jugar.
Y porque sé que esto no te lo podré decir,
Prefiero escribirlo en esta noche de melancolía,
Gracias porque has sido, talvez sin quererlo,
Una pequeña alegría en mis días.
Y quiero que perdones esta poesía
Llena de sinceridad y silencio
Volverá el día y se terminará el momento
Gracias amiga, por lo nuestro.
Cada uno va develando sus sueños a la almohada que los acoge sincera
El amanecer traerá más tarde las preocupaciones
Y el llanto oculto tras miles de quimeras.
Y yo escribo, queriendo salir de esta nada que aturde y clama
¿qué será de aquellos que alguna vez fueron y ya no están?
Pero la tristeza no puede opacar las manos que abiertas
Siempre estarán dispuestas a dar.
Y entre ellas, las tuyas amiga de mis secretos,
Que me enseñan a escuchar el canto de los pájaros al sur,
Porque tu voz es azul de primaveras venidas
Y la tregua de este caminar ya sin luz.
Porque la gratuidad de la vida quiso que fueras presente
Entre los ausentes que golpean en ausencia
Porque he querido romper mi silencio
Como si todavía en mi alma brotara la inocencia.
Y tu mirada que cubre el rastro de los pasos dados,
Sobre el futuro incierto que ambos abismamos
¿quién será dueño de las estrellas esta noche?
Dios que calla , no logro entender su silencio.
Y si me acuerdo de ti es por gratitud y cariño,
Porque he aprendido que a los amigos se les debe amar,
Porque has sido regalo que, como a un niño,
Le ha abierto las ganas de jugar.
Y porque sé que esto no te lo podré decir,
Prefiero escribirlo en esta noche de melancolía,
Gracias porque has sido, talvez sin quererlo,
Una pequeña alegría en mis días.
Y quiero que perdones esta poesía
Llena de sinceridad y silencio
Volverá el día y se terminará el momento
Gracias amiga, por lo nuestro.
Me gustan mucho tus poemas, escribes super lindo!
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