jueves, 21 de junio de 2012

Un deseo pasajero

Esta tarde, mientras el sol se esconde en el ocaso,
mientras escucho en la radio una canción
que hizo volar mis pensamientos
de recordar tu rostro y tu color.

¿Cómo quisiera llamarte, escribirte, buscarte?
pero temo a tu reacción
pensarás que te puedo hacer daño
pensarás comunicar a otros mi decisión.

Me gustaría verte, mirarte a los ojos,
decirte que ya no aguanto las ganas de abrazarte
de ver tu sonrisa, de volver a empezar
de caminar a tu lado, de hablarte.

Me gustaría llamarte, verte nuevamente,
decirnos mil cosas y cerrar esta herida,
pero temo a que nuevamente mal entiendas
y creas que quiero repetir mi error.

¡Si sólo te atrevieras a escribir!
a decirme que quieres verme otra vez
ya sin testigos, sin temor,
para reconstruir lo que nunca
debió cerrar la emoción.

Pero no te escribiré y no me escribirás,
nunca más se cruzarán nuestros caminos
yo deberé seguir otro viaje
y tú deberás seguir otro destino.

Sin embargo, algo me pide esperar,
aunque hace ya tiempo te dejé de buscar
aunque hace ya tiempo te dejé de soñar
sin embargo, hoy, sólo pienso en llamarte
o que en una de tantas llames tú.
Me dejes un mensaje, me digas que ya no
que ya no quieres seguir sufriendo
que es mejor aclarar esto los dos.


Pero, es sólo un deseo pasajero...
cerraré esta ventana
para no sentir este frio de invierno.






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