¿Por qué callaste lo que tus ojos hablaban?
¿Por qué no dijiste lo que sé que tanto querías decir?
¿Por qué miraste a la distancia cuando la respuesta
estaba tan cerca?
¿Por qué una lágrima dejó de calar en tu corazón?
¿Por qué dejaste que el silencio aturdiera la tarde?
Y en el espacio infinito se clavara una palabra perdida
¿Por qué llamaste a los demonios de este infierno?
Y no dejaste que la paz se abalanzara.
¿Por qué siento que esta vez sobraron las palabras?,
Que nunca debí dejar escapar este silencio
Y entre el silencio de estas miradas el pasado se diluye
Cuando en tus ojos me veo reflejado.
¿Por qué callaron tus labios aquel espacio infinito?
Y la brisa de la tarde se adormeció entre tus manos
¿Por qué en tus brazos me siento renacer de nuevo
En cada palmo de tu existencia me sosiego?
¿Por qué sentir lo que no debí haber sentido?
En la penumbra de este presente escaso de futuro
Por qué ya es tarde lo que tarde se viene dando
Y esta mirada que me deja en el puerto inseguro.
¿Por qué no mejor dejar espacio a la razón?
Para que repita tus palabras aturdidas por el desencanto
¿Por qué no debí haber marchitado esta flor?
Que en tu ternura se fue enamorando.
¿Por qué llamaste cada día a mi balcón?
Y te perdiste en el ocaso del olvido infartada
Por qué dejaste que en tus manos no existan palabras
Y tus labios no dejaran los labios míos.
¿Por qué nerviosa no quieres decirme adiós?
Y yo tembloroso no quiero dejarte partir
¿Por qué un abrazo nos cubre de rabia y de locura
Por este instante que no quiere dejar de existir.
¿Por qué te vuelves poema en cada instante?
¿Por qué de recuerdos es mejor no caminarlos?
¿Por qué te quiero? ¿Por qué me quieres?
¿Por qué a los dos no nos apresura el tiempo?
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