Quiero decirte aquí frente al mar,
Escuchando las olas romper en la arena
Aquello que muchas veces te quise confesar
Que arrastro como pesar y como pena.
Intenta no interrumpir porque costará
Las palabras se desordenan al empezar,
Mira cómo tiemblan mis manos
Sudorosas se sienten al avanzar.
La tarde está fría yo pensé que habría sol
Perdona tu pelo me inquieta con su color
Y tus mejillas sonrojadas por el sudor
Atraen mi mirada, agitan el corazón.
Me imagino que sabrás lo que quiero decirte,
Me he delatado en más de alguna ocasión.
O alguien te ha comentado que me ha visto,
Sigiloso mirarte tras el balcón.
Antes de continuar me gustaría explicarte
Que de lo que diré nada es una invención.
Me he detenido en cada sílaba para medirme
Y no causar en ti ninguna objeción.
¿Te acuerdas la primera vez que nos conocimos?
Tu mirada recia me hizo disentir
De la propuesta que me hacías
Y que no podíamos consentir.
Estoy nervioso, parece que lo notas
Las palabras no me salen, solo sé titubear,
Quiero esconderme y no hay lugar
Nunca lo ha habido, nunca lo habrá.
Te aseguro que temo lo que dirás
No puedo, no quiero, no doy más
A veces me quedo absorto mirándote
Inseguro que me quieras hablar.
Sé que hay mucho que nos separa
Yo atardecer, tú mediodía
Sin embargo, en mi hay esperanza
en que serás mi gran alegría.
No puedo irme sin que sepas
El motivo por el que estamos aquí
Quiero decirte que me encantas
Que quiero una vida junto a ti
Lo que siento por ti es tan inmenso
Como las olas de este mar
Enamorado de su playa y de su horizonte
De sus arenas y de nuestro caminar.
Perdona, sé que no dirás nada
Entiendo que te hice sosobrar
Contándote lo que no debía
Y que por siempre debía callar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario