I.
Este poema lleva tu nombre
Ese que grito en cada pensamiento y en cada mirada
Ese que abrazo en cada silencio y camino en cada calzada
Ese que amo como el mar ama la playa.
Tu nombre prohibido…
Que al ser pronunciado me alegra cada espera
alarga cada momento y acerca cada entrega,
ese que se esconde detrás de cada canción
y que busca salir en el espacio de cada encuentro.
Tu nombre es búsqueda, es admirable anonimato,
es habitante en el reino del silencio.
Tu nombre, se vuelve oscuridad a ratos
Cuando maldigo no poder gritarlo a los vientos.
Tu nombre es poesía que enamora en cada verso,
Es barco que me invita a navegar en tu océano.
Es agua para este desierto.
Es caballo donde cabalgo.
Tu nombre es miel para mis labios
Es lluvia para mi tierra reseca
Es locura para mis certezas y certezas para mis locuras.
Tu nombre es pequeño, pero que desborda mi cordura,
Como tú en mis sueños cuando me besas alocadamente.
Y yo te sostengo con mis caricias entre mis brazos.
Quedándome en tus ojos de mirada asesina.
Tu nombre…
Bendito nombre de mujer misteriosa
Que apareces en el horizonte de mis miedos y tormentos
Que alimentas mis esperanzas y das sentido a mis momentos.
Tu nombre es pequeño jardín de azahares y de lirios
Cielos azulados pintados de pasión y de euforia.
Tu nombre acontece a cada instante ante mis ojos,
Y me revela en tu sonrisa la gloria,
Que es amante de sueños prohibidos
De esos que te despiertan acalorados de placer.
Tu nombre es pequeño, es inocencia y rebeldía,
Es conquista y liberación constante
Es motivo, esperanza, es amor cada día
Es horizonte de fines, es pasión culpable.
Nunca serás mia, lo sé…
Pero tengo en mi alma aquello tuyo que es mio
No me importa morir de hambre o de frio
Si llevo entre mis labios aquello que soñé.
Fuiste calma en la tormenta,
Fuiste amanecer en mi ocaso,
Fuiste luz cuando iba a tientas,
Fuiste mi mejor retrato.
Aunque nunca sepas este sentimiento
Que idolatra cada uno de tus movimientos
Que te sueña amante y amada a cada instante
Déjame decirte lo que te amo,
Se lo diré cada noche a la luna
Y al sol cuando despunte el alba,
Se lo diré a los caminos y al caminante,
Se lo diré a todo ser que habla.
Le diré que eres de mis sueños fiel compañía,
De mis silencios cómplice amante
Y abrazaré cada universo que te invente
Cuando no pueda gritar tu nombre.
Déjame contarte cómo me he enamorado de ti
Cómo apareces en mis sueños cada madrugada
Cómo te has transformado en cada motivo de vida
Cómo tus ojos se han convertido en mi esperanza.
Déjame decirte que los besos que no te he dado
Me alborotan cada vez que estoy frente a ti
Que tu sonrisa da
sentido a mi vida
Que me gustaría fuera vivida junto a ti.
Que te busco en cada pasillo
En la inmensidad de los patios creo encontrarte
Escucho tu voz aún a distancia
y mis latidos cuando te veo venir.
Déjame decirte que me dejo llevar por tu fragancia.
Esa que orienta mis
pasos al llegar,
Esa que te busca y no te encuentra,
Esa que moja mis ojos cuando no estás.
Tan diferente eres al resto,
Caigo anonadado en tu cuerpo celestial,
Quisiera que me tomes y me calmes
Cuando la desesperación
me quiere habitar.
Sé que no serás mia, pero ya lo eres,
Eres la música que jala cada uno de mis huesos,
Eres la diosa que alcanzar no puedo,
Eres la única para mi corazón.
Si supieras cómo me haces falta,
En la solitaria cama de esta habitación
Cuando a Dios le pido que te cuide,
Cuando a Dios le cuento esta pasión.
Me haces falta cuando me lleno de rabia,
Por no poder decirle a los demás que vivo por ti,
Que miento cada vez que te acercas
Para que no me puedas descubrir.
Este amor que arroja a los infiernos,
que quiere ser delatado y que no lo quiere también
este amor entre mis dedos,
este amor que busca el sol.
Esa contradicción que llevo dentro,
Carcome mis sueños y agrieta mi esperanza,
Entre los dientes acuño tu mirada
Y entre mis labios guardo el deseo de estar en ti.
Si supieras que me haces falta
Hoy quiero decírtelo en este poema de amor
Escrito entre las paredes marcadas por tu ausencia
Entre las lágrimas que descubren mi dolor.
Si algún día lo supieras…
Si algún día saliera de mis aulas
Para decirte sin temores
Que tu nombre ya no olvido
Que tu nombre no olvidaré
Porque quisiera caminar contigo
Desde aquí a la eternidad.
V.-
Pero me detienen tantas cosas,
me detiene lo tarde que llegué
lo gris de mi pasado,
lo estúpido del fin.
Me detiene que no me digas
si sientes algo por mi
si tus miradas sólo son ausencias
que el futuro no está aquí.
Quiero contarte mil cosas
confesarte que me despiertas por las noches
que me hablas de tus proyectos
y me prepraras un café
que me escribes en mil papeles
los sueños que te hice vivir
que me regañas cuando me alejo
que me insistes en dormir.
Que me apagas la luz para amarme,
que me cuentas las historias que no viví
que te acurrucas enamorada
cuando el frio se quiere venir.
que me alimentas de alegría
cuando pensativo me ves en el jardín
cuando cruzas tu mano en mi cintura
y tu sonrisa me despierta al fin.
Cuando pronuncias mi nombre
que en tus labios cobra otro cariz
cuando me dices que me amas
cuando me invitas a salir.
....
Te regalo mi confesión
escrita llegando el anochecer
cuando ya todos duermen
y el poema se vuelve amanecer
Te regalo esta confesión
te escribo, aunque nunca la leerás
perdón por mis miedos
perdón si prefiero callar.
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